LA OBSESIÓN - CAUSAS Y CONSECUENCIAS

La obsesión es uno de los grandes males de nuestra era actual, por lo que nos es imprescindible conocer los diversos modos y aspectos con la que se manifiesta de un modo tan generalizado en nuestro mundo por su atraso evolutivo, debemos pues conocer algunos de sus aspectos así como el origen de sus causas, manifestaciones y sus consecuencias.   

La obsesión es uno de los grandes tropiezos e inconvenientes para las mediumnidades, especialmente en el comienzo de su desarrollo. Por eso hay que advertir, y de hecho lo hago, que ello se debe principalmente a la condición moral y kármica del médium afectado.

Si bien todo sensitivo está más expuesto a las influencias de los seres del astral, La sintonía vibratoria. consecuencia de la condición moral y el grado de evolución guíe haya adquirido. es en definitiva la fuerza condicionante. Y cuando el sensitivo no mantiene unan moral elevada. esta mas expuesto a las influencias de las entidades inferiores. especialmente y como he dicho al principio, en el ,comienzo o surgimiento de alguna mediumnidad. y suele convertirse en obsesores, en algunos de los aspectos que explicaré a continuación.
   
Las obsesiones se manifiestan en la vida del hombre como una obcecación hacia una idea determinada, que puede ser de la propia mente, cuando el individuo da cabida a algún pensamiento preocupante y lo mantiene con insistencia, convirtiéndolo en una autoobsesión, o también puede ser influencia de otras mentes, por proyecciones mentales enviadas sobre una persona, y que esta recibe esa onda-pensamiento sin que se de cuenta de donde procede. Cuando se da cabida a esas proyecciones mentales, puede convertirse en una obsesión.
   
Esas proyecciones mentales pueden ser de ser-humanos o de espíritus. es decir, de mentes encamadas o de mentes desencarnadas.Para centrar mejor este tema en un punto determinado, tan solo estudiaremos la influencia de las entidades espirituales, buenas o malas. Sobre las personas.

   
Según el grado de opresión o intensidad de la obsesión, ésta puede ser simple o compleja, vamos a llamarlas así. Es simple. cuando una persona percibe una idea que, si bien puede ser insistente, puede también sobreponerse a ella y rechazarla, como acontece con lo que llamamos tentaciones. Y es compleja, cuando su intensidad es tal, que el individuo puede llegar a ser vencido y dominado. En este último caso, suele denominarse fascinación o subyugación, según los síntomas que ahora veremos.
   

La fascinación es una influencia ilusoria producida por la acción de una entidad obsesora. y que el afectado no identifica, pareciéndole real y verdadera. Esto acontece muy frecuentemente en los médiums, quienes son influenciados, aún siendo personas buenas, por un obsesor astuto y de cierto grado de inteligencia, que simulando bondad y sabiduría, y halagando al médium hábilmente, consigue en muchos casos fascinarle y conquistarle, apartándolo del ambiente donde pueda ser identificada su falsedad y engaño.

La subyugación es efecto de una fuerza psíquica que restringe la voluntad y hasta llega a paralizarla, llevan al obsesado a obrar en contra de su deseo y voluntad y en algunos casos, hasta realizar actos indignos o ridículos; son esos aspectos de aparente locura que la psiquiatría actual es incapaz de curar.
Las obsesiones que provienen de espíritus inferiores de maldad, su efecto está en relación con la condición moral del afectado y su karma.
  

 Los espíritus superiores, que vibran siempre en amor, no obsesionan aunque si pueden sugerir o aconsejar, pero siempre para hacer el bien, lo contrario de los inferiores que lo hacen para el mal, para hacer daño.
Toda persona sensitiva percibe con más intensidad esa influencia. Todos y cada uno de nosotros recibimos frecuentemente esas influencia. que generalmente rechazamos, cuando las identificamos. A esto se le denomina obsesión simple. Y en los casos de las mediumnidades, estos pueden ser engañados por entidades astutas y malévolas, si no está alerta, pues todo médium, y lo repito, está expuesto a esta influencias.

Según el codificador del Espiritismo, nuestro hermano ALLAN KARDEC, definió la obsesión de la siguiente manera:  La obsesión es el dominio que los malos espíritus ejercen sobre ciertas personas con el fin de enseñorearse en ellas someterlas a su voluntad por el placer que experimentan haciendo daño .    
Cuando un espíritu bueno o malo quiere obrar sobre una persona, la envuelve, digámoslo así, con su periespíritu como si fuese una capa. Entonces penetrándose los dos fluidos se confunden, los dos pensamientos y las dos voluntades; y el espíritu puede servirse así de ese cuerpo como el suyo propio; haciéndole obrar a su voluntad, hablando, escribiendo, y dibujando, así, y todos lo sabéis, son los médiums.

  
Si el espíritu es bueno, su acción es dulce, benéfica y sugiere hacer tan solo cosas buenas; si es malo, las hace malas. Si es perverso e inicuo, arrastra a la persona cual si la tuviera dentro de su red, paralizando su voluntad y aun su juicio, el cual apaga bajo su fluido como cuando se apaga el fuego con un baño de agua. Lo hace pensar, obrar por el, le obliga a cometer actos extravagantes a pesar suyo. En una palabra, lo magnetiza, le produce catalepsia moral.

Y entonces el individuo se convierte en un ciego instrumento de sus gustos. Tal es la causa de la obsesión, de la fascinación y de la subyugación; en los seres humanos y el conjunto de esto, es lo que llamamos "posesión " vulgarmente. Es de observar que en este estado, el individuo, tiene a menudo conciencia de que, lo que hace, es ridículo, pero está forzado a hacerlo, como si un hombre más vigoroso que él, le hiciese mover contra su voluntad los brazos, sus piernas y su lengua.

 Aquí, apegados al plano físico pululan,se agitan, millones de entidades astrales imperfectas, que están apegadas por sus pasiones y sus bajas tendencias a los ambientes donde han vivido y buscan continuar la acción de sus rebeldías, odios y maldad de todo género, influyendo en la mente de los encarnados, inculcándoles sus bajas tendencias y pasiones.

Su labor de maldad es tanto más eficaz, cuanto más ignorantes e imperfectos moralmente sean aquellos con quienes se relacionan. Por ello es muy necesario estar siempre alerta en guardia, para poder librarnos de la influencia de esos seres inferiores.
  
Solamente vibrando en amor y haciendo uso de la voluntad esa energía que en nosotros existe podremos contrarrestar toda influencia extraña; pues de lo contrario, seremos juguetes de las circunstancias predominantes en el ambiente que nos rodea. Una cosa de gran riesgo de obsesión lo hay también en esas prácticas que la gente ignorantemente llaman espiritismo, y me refiero a las reuniones de curiosos alrededor de una mesa con la ouija, para obtener respuestas sobre asuntos materiales de diversa índole o por curiosidad; y a donde suelen acudir entidades ociosas, burlonas; viciosas y hasta malvadas; de acuerdo con la sintonía vibratoria de los concurrentes. Y que al salir de tales prácticas puede que alguno se lleve tras de si a una de esas entidades de baja condición moral y comience a ser obsesionado sin que se de cuenta en un principio.
   
En toda obsesión actúa una o varias entidades del bajo astral, muchas de las obsesiones son por venganza, por daños y crímenes ocasionados a seres vengativos en existencias anteriores o en la presente. Y para que sirva de ejemplo, a aquellas personas que tienen el hábito del chismorreo, contaré el siguiente caso de obsesión.

Hacia algún tiempo que algunas señoras, que vivían en la misma casa eran víctimas de pillajes muy desagradables. Constantemente sus vestidos eran dispersados por todos los rincones de la casa, rotos y acribillados de agujeros, por más cuidado que tenían de encerrarlos bajo llave y como vivían en un pequeño pueblo, nunca habían oído hablar del espiritismo.

   
Como es de suponer, pensaron que se trataba de burlas o maldades de alguna persona, por lo que tomaron todas las precauciones que les fue posible. No obstante los hechos continuaban, por lo que pensaron que algo anormal acontecía. Después de bastante tiempo con estos sufrimientos alguien les indicó la conveniencia de recurrir a un centro espírita serio, afín de conocer el motivo y remedio si era posible.
  

La causa no era dudosa, el remedio era más difícil; pues el espíritu que se manifestaba con semejantes actos, era evidentemente malvado. En la evocación que se hizo en el centro, este espíritu se mostró de una gran perversidad e inaccesible a todo buen entendimiento. La oración pareció ejercer una buena influencia; pero, después de un tiempo de descanso el pillaje comenzó de nuevo.

    El consejo que dio con este motivo un espíritu superior, fue el siguiente:

"Lo mejor que pueden hacer esas hermanas, es rogar a que sus espíritus protectores que no las abandonen. Y el mejor consejo que puede darles es que examinen sus conciencias para confesarse así mismas y ver si han practicado siempre el amor al prójimo y la caridad. No quiero decir tan solo la caridad que se da y distribuye, sino la caridad de la lengua;porque desventuradamente, ellas no saben retener la suya, y no justifican por sus actos piadosos el deseo de tienen de quedar libres de lo que les atormenta.
Les gusta hablar mal del prójimo, y el espíritu obsesor que las atormenta ha estado vengándose por lo mucho que le hicieron padecer cuando vivía. Que repasen su memoria, y verán muy pronto con quien tienen que habérselas. Sin embargo, si consiguen mejorarse, sus guías y guardianes se les acercaran y su sola presencia bastará para echar fuera el espíritu malo, que se ha apoderado de una de ellas sobre todo, porque su ángel guardián ha ten¿do que alejarse en vista de los actos reprensibles y de los pensamientos malos, lo que les falta, son fervientes oraciones por los que sufren, y sobre todo, la práctica de las virtudes."
  

Por este ejemplo que os he contado, puede apreciarse el daño que puede causar la murmuración y la crítica, por desventura bastante practicada en nuestro ambiente social.

 Los espíritus buenos tienen sin duda más poder que los malos y su voluntad basta para alejarlos; pero no asisten sino a quienes les secundan por los esfuerzos que hacen para mejorarse. De otro modo, se alejan y dejan el campo libre a las entidades inferiores de maldad.
Muchas son las personas que por ignorancia a las leyes de la vida, observan una conducta apartados de la ley del amor; con lo cual se unen kármicamente a seres de baja condición moral que, no solamente pueden serles causa de sufrimiento como humanos, sino también después al pasar a la otra dimensión de la vida, como el caso que os he referido.

En todos los casos de obsesión hay una causa previa, que es el verdadero origen de los motivos de la obsesión. Toda entidad obsesora es un ser ruin que ataca a su víctima para vengarse de alguna ofensa, daño o maldad en la vida anterior o en la vida presente ha causado al obsesor. Y lo curioso es que, generalmente, no actúa solo, sino ayudado por otros seres inferiores, ruines, que le asisten en su propósito de venganza.

   
Aquí tenemos algo que meditar, a fin de observar siempre una conducta digna, dentro de la moral espiritual que vamos conociendo, evitando así, toda posibilidad de rencores y malquerencias de otros hacia nosotros que puedan ser motivo de venganza.
   

Pues cuando este deseo entra en el alma de una persona, puede llegar a causar daño, como humano o como espíritu. Por ello amemos siempre ya que de ese modo, no tan solo no crearemos causas de posibles obsesiones futuras, si no gue, vibrando siempre en bondad, que es la manifestación del amor, neutralizaremos la acción maléfica que, sobre nosotros, intenten ejercer entidades perversas.

 Mis queridos hermanos, hay que saber que toda persona objeto de obsesión por entidades desencarnadas, es un sensitivo aunque este lo ignore. Y como todos bien sabéis, sensitivo significa que una persona es sensible en algún modo a las manifestaciones del mundo psíquico o mundo del espíritu más clarament,. una mediumnidad en cualquiera de sus facetas.    

Salvo casos de pruebas especiales para fortalecer el espíritu, la persona obsesada encama un espíritu deudor, por imprudencias y transgresiones a la ley del amor, creando así deudas para con la ley, que comienzan por ser cobradas por el dolor. Es un sensitivo conteniendo energías perturbadoras, unido kármicamente a seres desencamados, espiritualmente enfermos y perturbados.

Las obsesiones graves como idiotez, epilepsia, subyugación, etc., y aun molestias que reciben algunos sensitivos y médiums, pueden ser consideradas como expiación y pruebas a superar. Y no cuando sean consecuencias inmediatas de algún maleficio por magia negra. Porque debemos saber que, nadie pasará por la prueba de la obsesión maligna si no le correspondiera. No obstante esto, no debemos desentendemos del sufrimiento ajeno; pues, todos estamos obligados a ayudar y a aliviar el dolor humano de nuestros semejantes.
  
Pues bien, obsesado y obsesor, son dos almas ligadas por el pasado. Porque hay que saber que, todo espíritu al encarnar viene ligado a sus hechos del pasado, ya sean buenos o malos. Por lo tanto, debemos de gravar bien en la mente y dar a conocer a la gente que, nadie puede escapar a las consecuencias de sus propias acciones.

De aquí la diferencia de las manifestaciones entre sensitivos de una misma modalidad mediúmnica. La mediumnidad de trance, por ejemplo, en algunas personas se manifiesta suavemente y sin molestias; mientras que en otras se manifiesta con sufrimientos. Las primeras, vibran en una sintonía positiva y unidas a seres espirituales de bien, por su modalidad de vida dentro de la ley del amor; mientras que las segundas no; ademas de la ligazón que tengan con seres del astral inferior, por sus hechos unidos al pasado, y esta es la causa-motivo de las obsesiones dolorosas.
  
No significa esto que las personas bondadosas y especialmente, y vuelvo a repetir, los sensitivos, estén libres de las influencias malignas; pues ni los mismos llamados "santos" han estado libres de las molestias que la misma sensibilidad les expone, ni tan siquiera nuestro amado Jesús. En la vida de Antonio de Pádua, allá por el año 1.228, este misionero fue asaltado dur-ante el sueno, por una entidad maligna que le agarró fuertemente por el cuello, tratando de estrangularlo. Al invocar el auxilio de lo alto, se sintió libre del ataque y pudo apeciar, porque era vidente, su aposento iluminado, prueba del auxilio recibido.

   
Aquel que conozca la historia del llamado santo cura de Ars, publicada con autorización de la Iglesia Romana, conocerá también los ataques que este santo varón recibía, constantemente de las fuerzas del mal, para desviarlo de su labor cristiana de auxilio a sus semejantes.
   

Todo sensitivo está expuesto a recibir molestias, la mayoría de las obsesiones son debidas a venganzas. Como el caso que os cité anteriormente de las vecinas chismosas, os contaré otro de un enfermo en estado de idiotez aparente, consecuencia de la venganza de una entidad obsesora que, por odio hacia quien la vida anterior la había engañado, ultrajado y explotado, arruinando una vida prometedora como mujer; estaba vengándose con ayuda de otros seres perversos.

Cuando se la inquirió, irrumpio en llanto, lo que indicaba su sufrimiento, y al tratar de convencerla que perdonara los agravios, toda vez que la venganza no alivia el mal sino que lo agrava, respondió:
«Es casi imposible. Ese hombre arruinó mi vida y mi ideal de mujer, transformando mi destino en n corriente de males, al lanzarme a la corrupción. ¿Acaso no es justo que pague ahora?), dijo. ¿No pregonan que Dios es justo?. Como yo, no puedo ver a Dios, es preciso hacer justicia usando mis propiasfuerzas. Póngase en mi caso y dígame, ¿si usted fuese mujer, como procedería, olvidaría el ultraje, el daño y el sufrimiento causado?. No lo creo.

usted reaccionaría como yo...
  
 Necesario es aclarar que esa entidad era asistida por otras entidades crueles que dominaban los centros de enetgía del obsesado enfermo.
Y un último caso, nuestro querido y recordado Hermano Pedro, fundador de nuestra Comunidad Espírita Cristiana "E1 Gran Corazón", por su extraordinaria mediumnidad recogió, a lo largo de su entregada vida por el espiritismo, ricas y aleccionadoras experiencias llenas de una gran sabiduría. Como este caso ocurrido a una familia de Alicante que desde hacia dos años tenían recluida a su hija, con tan solo doce años de edad en un psiquiátrico de Murcia, con un diagnóstico, según los médicos que la atendían, maníaco-persecutorio.
 

 Por aquel entonces nuestro Hermano Pedro trabajaba como cocinero de dicho centro, y él a menudo, la observaba como corría desenfrenadamente por el patio mirando hacia atrás como si alguien la persiguiera.
Uno de los días de visita, la madre de María, la niña, entró en la cocina pidiendo un vaso de agua y Pedro aprovechó para interesarse por como iba su hija. La madre le explicó todas las dificultades por las que habían pasado, incluso, ya desesperados, habían recurrido a un curandero que les dijo que su hija estaba posesionada por un espíritu obsesor. Nuestro hermano Pedro le confirmó que era lo que en realidad le sucedía a María y se brindó a ayudarle prestándose a través de su mediumnidad. Tras concretar una visita, llevaron a la niñal esta acompañada de sus padres, se sentó frente al hermano Pedro que le preguntó: «¿Cómo te encuentras Mará?», a lo que respondió con una voz grave y ronca: ¡No soy María soy su abuela! ". Inmediatamente Pedro cayó en trance y un hermano espiritual se comunicó hablando directamente con el espíritu obsesor e instándolo a que abandonara a la niña y entrase en la mediumnidad para recibir luz, cosa esta que consiguió al fin.
Una vez en el médium explicó que tenía celos y envidia de su nuera, la madre de María, por rencillas y malquerencias que se habían formado la una y la otra en la vida física y que por causa de ese odio acérrimo, buscaba hacerle daño como fuera, siendo la facultad sensitiva de su hija el medio para conseguirlo. Los padres se quedaron atónitos al reconocer a la abuela por su timbre de voz característico y la forma de expresarse, además de narrar hechosque tan solo ellos conocía. Tras convencerla para que desistiese en su empeño de hacer mal, acabó por dejar de obsesar a la niña.
   

Aquí queda expuesto claramente las consecuencias de las malas acciones en una existencia humana y su relación con las vidas siguientes, y vuelvo a repetiros lo que os a1rmé anteriormente, que nadie se puede escapar a las consecuencias de sus propias acciones.

Ahora bien, debemos de saber que la actitud del obseso frente a su condición, en los casos graves y no graves, es de suma importancia y muchas veces decisiva para su curación. Si la víctima de una obsesión no opone resistencia y pasivamente capitula: si ni se esfuerza en la superación. se convierte en un autómata a merced del obsesor. Y cada vez que piense en su mal sin resistencia, más y más se debilita v más fortalece la unión mental con los obsesores. No obstante, si el obsesado desea intensamente su curación, debe de luchar por ella, no dejarse dominar y buscar su restablecimiento por todos los medios posibles. Y entre los medios más eficaces está la práctica de la oración, vibrar en amor constante y deseos de bien hacia todos. con ello y el cambio de conducta hay posibilidad de cura. Pero esta posibilidad no significa el milagro de la sanación o liberación inmediata y completa; ya que no se rompen en un instante las cadenas forjadas durante siglos todo, obedece a leyes, por ello, el mejor medio de librarse y liberarse de las obsesiones, es vibrar en amor y actuar dentro de esa ley divina así como la práctica de la oración, en la que se recibe la fuerza espiritual necesaria para superar y librarse de toda obsesión maligna. La ley del amor aplicada por el obsesado en su vida diaria, va desgastando, digamoslo así, las ataduras negativas de siglos de errores causantes de la obsesión. Esto hermanos, no lo dudéis que es así.
  
Hay también obsesiones ocasionadas por maleficios o magia negra, prácticas esas que son censurables dentro de las leyes humanas y divinas. Acontece que, algunas personas con poderes mentales suelen usarlos para hacer daño, por ignorancia de las consecuencias que su actuación producirá en si mismas.

Esas personas se valen de seres perversos del astral inferior, que si supieran que a ellos se están uniendo, ligando kármicamente, y las causas de dolor futuro, que su actuación está creando, se asustarían. Por malquerencias y pasiones indignas, algunas personas acuden a esos "magos negros" que por unas monedas actúan con sus afines invisibles, y estos caen sobre una persona o familia, causando desarmonía y otros males.
   
Pero esto también depende de la clase de vida observada por los afectados, pues solamente pueden hacer daño cuando encuentran el ambiente propicio, un bajo nivel moral. Aunque no dependan de él solo sino de cuantos le rodean en su hogar.
  
Muchas personas por ignorancia o por maldad convencional, echan la culpa al espiritismo, de las muchas anomalías, consecuencia de obsesiones en sus diversos grados y aspectos. La Biblia y la historia, desde la antiguedad, registran múltiples casos de obsesiones de distintos modos, y sobre todo en la época de los apóstoles era corriente la creencia en los espíritus y en la obsesión por los espíritus, que se llegó a considerar como una de las señales más importantes de un verdadero discípulo, la de poseer la facultad de arrojar los malos espíritus. Todo lo cual indica la falacia de los ignorantes y mal intencionados al achacar al espiritismo muchas clases de perturbación y desequilibrio mental, ya que la mayoía de enfermos u obsesados no tiene la menor idea del espiritismo. Toda acción buena o mala de los espíritus, está grandemente supeditada a la conducta, los sentimientos y los deseos. Y lo que ha hecho el espiritismo ha sido descubrir las causas de los mismos mediante el estudio de las leyes gue rigen estos fenómenos ya que reconocidas las causa,. pueden combatirse. Ya sabéis y podéis tener la convicción de que el espiritismo no es el que atrae a los malos espíritus, como algunos mal intencionados y los convencionalismos sectaristas afinan, sino la mala conducta del individuo. Lo que ha hecho y está haciendo el espiritismo es descubrirlos, identificarlos y dar los medios para paliar su acción.
   
Como antes dije, hay casos de obsesión por medio de maleficios, que personas sin excrupulos e ignorancia de su responsabilidad en las consecuencias, ordenan y ejecutan por venganza u otros fines ruines, esos maleficios obedecen a leyes que no han sido creadas para el mal, sino para el bien. En todos los casos de obsesión. Io primero que corresponde hacer es sobreponerse desde el comienzo, ya que toda entidad malvada es despiadada. Invocar el auxilio y la protección de lo alto a las fuerzas del bien y del amor, rogándoles que iluminen la mente de la entidad obsesora. pidiendo a la vez luz y amor para ese ser.. Y especialmente, cuando se sienta su aproximación, vibrar en amor hacia el obsesor, porque las vibraciones de amor continuadas van debilitando el odio de la entidad obsesora, a la vez que crean y fortalecen un campo magnético protector. Con perseverancia en esto, se vencerán las obsesiones.


Que la Paz sea con todos vosotros.

HERMANO FRANCISCO